lunes, febrero 13, 2006

el anillo


Prefiero publicar esto hoy porque hacerlo pasado mañara sería aún más clichoso, quizás porque mañana también estaré bastante ocupada recordando o por el contrario, tratando de olvidar la fecha que es. Y no hablo de San Valentín, aunque admito que el día rojo empieza a hacer eco de otras cosas que están anotadas de manera invisible en mi calendario.
Hace un año usaba un anillo. Ese fue mi regalo. Fue la primera vez que dije "sí" y, monosilábica, acepté con eso no pensar solamente en mi, sino planificar de ahí en adelante un futuro para dos.
No diré que me siento feliz, porque no es cierto: hay un tono de nostalgia en todo esto y creo que eso se está permitido, porque al igual que los momentos de alegría, confirman que uno siente y que se está vivo. Mas, aún así, sé que quizás lo único que me llevo de ese suceso es una voz, la memoria sinestésica que dejó su perfume y más allá, la certeza de que amé al asentir a una pregunta que es tan compleja y tan sencilla, toda en una.
Quedo como testigo, de que se puede amar sin ver -aunque eso parezca una locura. El anillo fue un compromiso, precisamente, de eso.

10 Comments:

Blogger MaReS said...

Ojitos
Lamento mucho que este fecha te traiga esos recuerdos. Piensa que no hay mal que por bien no venga. La vida tiene unos misterios que muchas veces en el momento no se entienden, pero luego lo enteras.
De todas maneras que tengas un lindo dia de la amistad y del amor!!
Un abrazo y como siempre gracias!!!

lunes, febrero 13, 2006 10:01:00 a.m.  
Blogger Yiara Sofía said...

Qué peso tiene ese pedazo de metal... carga emocional, responsabilidades, fidelidad y entrega. Que pena que hayan personas que no toman el compromiso como ha de ser. Que maravilla el estar consciente de haber amado sin resguardos. Felíz día rojo para tí, porque no tan solo es del amor sino de amistad (y esas duran una vida sin anillos)! ;)

lunes, febrero 13, 2006 10:04:00 a.m.  
Blogger no apta para la humanidad said...

Una amiga me dijo hace algún tiempo que amar es como lanzarse al vacío sin saber cómo ni dónde vas a caer. Yo me tiré y me dí duro...pero llevo las heridas como evidencia de que una vez fui capaz de lanzarme. Ese anillo representa que fuiste capaz de amar. Ese "sí", esa palabra tan pequeña es una de las más difíciles de enunciar. De lo que aquí escribes se deduce que fuiste valiente...como dice Silvio, el amor no es asunto de los cobardes. Uno nunca se debe de arrepentir de tener el coraje para amar.
Así que celébralo desde este punto de vista y esperemos que vengan mejores experiencias.
Saludos

lunes, febrero 13, 2006 10:33:00 a.m.  
Blogger Jose Borges said...

Concuerdo con No Apta... lo dijo todo.

lunes, febrero 13, 2006 10:49:00 a.m.  
Blogger Goddess said...

No puedo agregar nada más acertado que lo q no apta ha dicho... un abrazo virtual... sigue adelante con la frente en alto...

lunes, febrero 13, 2006 3:40:00 p.m.  
Blogger e. said...

así pasa...
cuando sucede...
qué se le va a hacer?
suerte, e.

lunes, febrero 13, 2006 4:40:00 p.m.  
Blogger Madam said...

Sabes que me identifico con este escrito. Tal parece que hemos vivido experiencias similares. Todas estas vivencias te hacen más apta para amar nuevamente. Vale la pena arriesgarse para volver a amar. Un abrazo.

martes, febrero 14, 2006 7:57:00 a.m.  
Blogger Luunna said...

Ojitos dicen que el amor es ciego,sordo y mudo, y hay que separar el enamoramiento del amor, el enamoramiento es poner en el otro aunque no lo tenga, todas esas expectativas que nos gustaria que tuviera el otro
Te quiero mucho y que tengas un lindo fin de semana
Luunna

PD Por el momento mi blog solo se ve en FIREFOX, sorry

sábado, febrero 18, 2006 8:47:00 a.m.  
Blogger Victor Valdovinos said...

Pero a mi siempre me ha parecido claro
y creo que es punto principal,
primario
e inmensamente extraño de todo el asunto:

El que ama
se hace estúpido, genio,
ciego e hipersensible.

Se aniquila y cura
diariamente.

Tal vez... qué importa.

Saludos

jueves, febrero 23, 2006 5:18:00 a.m.  
Blogger matiasfontecilla said...

Tal vez, nunca leas este comentario (y tampoco es que tenga demasiada importancia), pero quise dejar testimonio del impacto que me provocó tu historia y hacer reconocimiento del valor que se necesita para confesar que se amó sin ver. El amor es ciego si no se quiere ver y es insoportablemente lúcido en los que estamos acostumbrados a desconfiar de todo... se necesita coraje para abandonarse al amor, a alguien, a algo, a lo que sea.

Saludos.

viernes, febrero 24, 2006 12:17:00 a.m.  

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